Radio Rock

Alan Vega, un pionero del punk-rock norteamericano y líder del grupo Suicide, ha fallecido a la edad de 78 años. Murió mientras dormía, según ha anunciado en un comunicado Henry Rollins, antiguo vocalista de Black Flag y amigo del músico fallecido. Es un buen momento para recordar y revisitar el sonido de esta banda que marco los "40 años Punk".

Suicide horizontal

La sociedad artística de Alan Vega y Martin Rev a mediados de los 70 derivo en un disco debut de 1977, homónimo y que marco a toda una generación que se encontró con un dúo sin batería, con una propuesta musical en donde el teclado era predominante y donde lo electrónico configuraba un paisaje minimalista, simple y despojado.

Vega era el encargado de la voz y Rev completaba la escena con la caja de ritmos y el sintetizador. Por aquellos aós, en plena ebullisión del punk neoyorquino, con la sala CBGB’s como base de operaciones y nombres como Ramones, Television o Patti Smith como referentes, los Suicide se convirtieron en un grupo singular y de gran carácter en esa vitalista escena a los márgenes del negocio y la mentalidad dominante.

Aquella propuesta se habáa consolidado durante seis años antes, en base a presentaciones repletas de aullidos bluseros de Vega y una explosión electrónica de Rev. Todo eso derivo en canciones supremas como por ejemplo la siempre vigente y moderna "Cheree":

Suicide grabaron cinco albumes de estudio: "Suicide" de 1977, "Suicide: Alan Vega and Marin Rev" en 1980, "A Way of Life" ocho años después, "Why Be Blue"de 1992 y luego de diez años de silencio llega "American Supreme" para abrir el nuevo siglo. La presencia vocal de Vega es indudable.

Pero sin duda de todos los discos, el que nunca se pudo desprenderse de la etiqueta de clásico fue aquella primera inclasificable placa de 1977. Todo aquel desapego a las convenciones del rock, sin baterías y sin guitarras generaba la reacción de los conservadores.

Hoy la influencia de Suicide llega a los mas recónditos lugares del rock. Se los puede reconocer en los New Order, en los irlandeses U2 o en la tecno de los Despeche Mode y mas aquí en el tiempo en Radiohead. Incluso "El Jefe", Bruce Springsteen, que por aquello locos años lo encontró en Nueva York, incluyo "Dream Baby Dream", en la reciente "High Hopes" de 2014.

Aquel "Suicide" en apenas 32 minutos se presenta un cancionero que tiene piezas que también influyeron a Soft Cels o The Sister of Mercy, para ampliar el radio de contaminación, como el gran "Ghost Rider":

Editado al mismo tiempo que del debut de los Sex Pistols, los Clash y del gran "Marquee Moon" de Television y al igual que estos,  se convirtió en un icono artístico, provocador, nihilista y despejado de convencionalismos y de esta manera una referencia de una generación de artistas  marginados e iconoclastas que documentaban el caos existencial de las calles de Nueva York.

Aquella placa contenía los gritos mas desgarradores que se pudieron grabar en toda la historia del rock. En aquella confesión desgarradora de Vega, que se llamaba "Frankie Teardrop", una mezcla de tensión y desesperación, una suerte de Thriller psicológico al mejor estilo Roman Polanski, se expresa toda la angustia de su tiempo.

En una ocasión durante su actuación como teloneros de Elvis Costelo en 1978, el público les tiro sillas y botellas en señal de reprobación, fueron los incomprendidos como muchos otros genios que fueron bastardeados en su época.

Pero ellos respondían con canciones al estilo de "Che", una pieza que hiela la sangre, mecanizada y practica, que cierra su cancionero debut, una composición que con cello de fondo envuelve la voz de Vega volviendo una arma de seducción irresistible aquellos casi cinco minutos: