Radio Rock

Nuestro critico Gonzalo Hernandez se mete en el mundo del cine, con la pasión y la obsesión que casi lo cataloga dentro de una nueva parafilia, la que aquí llamamos Cinefilia, que tendrá varios formatos, por momentos será video, en otras en audio y en otras, como esta sobre la película "Guardianes de la Galaxia", será escrita.

Zaahoria

Sinopsis:

Con las elecciones del 2004 como fondo, dos periodistas uruguayos de un semanario político se ven envueltos en un juego de secretos, paranoia y tensión al ser contactados por un misterioso informante que dice tener documentos sobre crímenes cometidos durante la dictadura militar.

Reseña:

“Zanahoria” es el segundo largometraje de Enrique Buchichio quien en el año 2009 estrenara “El cuarto de Leo”, que tuviera estreno internacional en el Festival de San Sebastián, un festival que cada poco tiempo viene recibiendo estrenos uruguayos.

Para este segundo largometraje Buchichio decidió jugarse por una película de género. Se trata de un thriller jugado al suspenso y que intenta hacer que el espectador asista a los hechos con los mismos datos que tienen los protagonistas. La acción transcurre en una Montevideo que tiene la tensión de los días previos a las elecciones presidenciales donde el Frente Amplio obtendría mayorías electorales por primera vez en la historia del Uruguay.

En ese marco aparece alguien que, en nombre de un grupo militar que dice querer sacar a la luz documentación sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar en Uruguay, se pone en contacto con dos periodistas de un semanario político. A partir de ahí la historia transcurre en diferentes niveles donde los periodistas buscarán obtener esos datos que les fueron prometidos. Las esperanzas, las especulaciones, la oportunidad periodística y política, los secretos, los encuentros furtivos y las ansiedades de los periodistas comenzarán a tejer una densa red de efectos diversos que los afectará personalmente y afectará su trabajo y sus vínculos familiares.

zanahoria escena 1

“Zanahoria” tiene entonces un doble sentido. Por un lado alude a la llamada “Operación Zanahoria”, una operación militar nunca comprobada que supuestamente habría estado destinada a remover cuerpos de víctimas de asesinatos y tortura. Pero por otro lado “zanahoria” es la imagen con la que se suele identificar una estrategia de ilusionamiento (ir detrás de la zanahoria).

Todo el relato está basado en una historia real que vivieron un par de periodistas de un semanario que por ese entonces se llamaba “Voces del Frente” y que luego se transformó en “Voces”. La película trata de retomar la vivencia de los periodistas a la hora de contar la historia, pero guardando silencio sobre las motivaciones reales del informante, lo que permite diversas hipótesis en el público. La película no está preocupada en identificar la verdad o no del relato del supuesto informante, sino de dar a entender a lo que pueden llegar individuos que tienen la esperanza y la necesidad interior de poder hacer aparecer la verdad sobre los desaparecidos.

La película sabe mantener el tono justo para que los espectadores vayan descubriendo los datos junto con los protagonistas. A pesar de que algunos diálogos tienen la intención de ser demasiado memorables y que a veces algunas líneas pueden sonar un poco forzadas, la película sabe manejar la información y mostrar lo que muestra sin convertirse en un pasquín o en un aporte a la campaña política en curso actualmente. Se trata de ficción. Y de la buena. Ficción que se arriesga a trabajar con el material que le ofrece la realidad. Y al hacerlo es también una invitación a la reflexión desde un costado que no suele aparecer en los discursos sobre el tema.

Zanahoria escena 2

Más allá de la anécdota periodística, lo que también se abre para ser remarcado es el desconocimiento por parte de la sociedad uruguaya de los crímenes cometidos en la  dictadura miliar y como ese desconocimiento deja abierta la puerta a manejos de todo tipo. Toda ignorancia es un modo de fragilidad. Pero en vez de tratarse de una película política que busque afectar la emotividad del espectador, aquí estamos frente un manejo maduro de la realidad para generar una ficción cinematográfica.

Es posible señalar que la vida en la redacción de un semanario puede no ajustarse demasiado a la realidad de un medio de prensa. También puede señalarse que algunos planos son demasiado abiertos y que  el montaje no fue utilizado de una manera decidida para generar  tensión, en un intento de buscar que todo ello saliera del propio relato y de otras decisiones visuales, lo cual –seguramente- más que como crítica deba valer como reconocimiento por tomar una estrategia que no es de lo más común en este tipo de películas . También podría reprocharse que la música en la primer parte de la película, no tiene el mismo peso que hacia el final. Pero a pesar de todo ello la película logra un relato fluido, con un cuidadoso diálogo entre las escenas de ficción y las tomas de época extraídas la televisión. El director logra climas interesantes cuya tensión se ve potenciada por las decisiones de fotografía que recorren y unifican la propuesta, mostrando un cuidadoso trabajo artístico.

Los personajes no tienen mucho más desarrollo que lo que ocurre en la trama y eso por momento los hace un poco débiles para desarrollar figuras más contundentes y creíbles. Pero todos los personajes que aparecen muestran cambios sustanciales a lo largo de la película, dotando a este thriller de un una interesante profundidad psicológica.

Se trata de una buena película que permite disfrutar uno de los escasos ejemplos de cine de género del reciente cine uruguayo. Un resultado interesante que muestra una profunda madurez creativa del director y guionista en el tratamiento de un tema con muchas aristas polémicas sobre el pasado reciente. Una película entretenida donde eso no opaca la participación reflexiva del espectador.

Una secuencia:

En un momento de las tratativas el informante pide un auto para hacer el intercambio de documentos: se entregarían ocultos debajo del tapizado. Pero la entrega se pospone una y otra vez y comienzan a crecer los rumores que hablara de la posibilidad de un atentado político que incluiría la detonación de un artefacto explosivo desde un automóvil. Finalmente los periodistas reciben el automóvil y viene la frenética búsqueda de los documentos. Toda la secuencia es uno de los momentos claves en el clima de suspenso de la película.

Lo mejor

La manera de incorporar a la ficción temas del pasado histórico y el muy buen  ritmo de la narración.

Lo peor:

Los momentos en que los diálogos parecen poco naturales.

 Gonzalo Hernández Sanjorge

Ficha técnica:

     Título: Zanahoria

            Título original: Zanahoria

            Director: Enrique Buchichio

            Libreto: Enrique Buchichio

            Con: César Troncoso, Abel Tripaldi, Martín Rodríguez

            Duración: 100’

            Origen: Uruguay, Argentina