Radio Rock

Los Estómagos editaron su primer disco, "Tango que me hiciste mal", a mitad de la década de los Ochenta, y pusieron en marcha la generación "Graffiti", un movimiento musical con una fuerte influencia punk, que represento un quiebre con el statu quo imperante a esta ese momento en el rock nacional.

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Hablar del rock uruguayo es asumir que existe tal cosa, un sonido con elementos únicos y específicos que lo identifican y lo definen, permitiendo a sus artistas y cultores auto- referenciarse con él.  Los militantes de esta idea  tienen como coartada la fusión de ritmos autóctonos o considerados como propios, como el candombe o la murga, con aquellos que nacieron a principios de los 50 en el hemisferio norte, y que asumieron su madurez estilística e ideológica a fines de los 60.

Por otro lado están quienes consideran al rock simplemente eso, rock, sin importar de donde surja, desde donde se inspire y quien lo realice, eliminando cualquier clasificación geográfica. Para esto no importa donde alumbre, si es en Londres o en una taberna de Newcastle, en New York, a las orillas del Misisipi, en Seattle, en el barrio de las siete calles de Kingston o en Pando.

Esta nota no pretende dar cuenta de un debate ontológico, tampoco arrojar luz sobre este, ni mucho menos saldar cierta deuda de análisis y abordaje de la cultura popular de algunas corrientes de las ciencias sociales como por ejemplo la Escuela de Frankfurt. Si pretendemos dar un aporte, una mirada, a un fenómeno cultural especifico, el rock en el Uruguay de mediados de los ochenta, y a partir de este comenzar a construir un relato sobre la formación de una nueva cultura joven en nuestro país, y en tanto generacional, cargada de subjetividad.

La hipótesis sobre la que elaboramos nuestro discurso, asume como valido que existe el rock and roll como género musical y por tanto con denominadores comunes que lo hacen un genero universal que no reconoce frontera. Pero al mismo tiempo existe “el rock”, cargado de significaciones ideológicas y generacionales, que como toda expresión artística no puede ser comprendido sin considerar el contexto político, social y cultural donde el artista realiza su obra. En definitiva, ese artista creando e interactuando con su realidad conjuntamente con sus interlocutores, el público, generan lo que si tiene características especificas y únicas, lo que llamamos "Cultura Rock".

Si bien el propósito de estas líneas es ambicioso y seguro no se agota en esta nota, estamos convencidos que hablar de cultura rock, es sinónimo, no solo de un estilo musical, sino que comprende actitudes, costumbres, consumos, artículos, espacios de relacionamiento e interacción, escenarios institucionales, etc. Al mismo tiempo, y apoyándonos en el  “Diccionario de teoría crítica y estudios culturales” de Michael Payne, asumimos que la cultura es un lugar de negociación, conflicto, innovación y resistencia, “Siempre en el marco de relaciones sociales pautadas por un poder de veleidades hegemónicas”, agrega el investigador argentino Sergio Pujol.

Aquella generación que nació artísticamente a principios de los ochenta, que logro su esplendor de popularidad a mediados de la década y que se apago sobre fines de la misma, por debilidades propias y de la mano del desencanto de la opinión pública sobre las expectativas de la nueva democracia que nacía, nos permite comprender como se fue forjando una nueva identidad en la juventud uruguaya.

El disco de los Estómagos "Tango que me hiciste mal" editado por estas fechas hace casi 30 años, fue el punta pie de todo un movimiento conocido como la generación "Graffiti" que se opuso al statu quo imperante desde el punto de vista artístico, pero con sus letras y su estética, fue mucho más que una camada de jóvenes rebeldes, fue la inspiración para miles de compañeros de ruta.

Con himnos como "Gritar" y "Fuera de control" se transformaron en la banda de sonido de toda una generación y ayudaron a moldear la Cultura Rock Posdictadura, abriendo el camino a nuevas bandas.

La dictadura uruguaya estaba herida de muerte luego del plebiscito de 1980 y todo parecía indicar que mas tarde o más temprano comenzaría a negociar su salida, en este contexto se comenzó a profundizar la movilización social y también a revivir la escena artística local.

En diciembre de 1981 se realizo el festival llamado Mont-Rock, que representaba además de la presencia de una cantidad de músicos, la vuelta de los hermanos Fattorusso, y el resultado de la convocatoria fue un fracaso. Esa tarde entre el público se encontraba Gustavo Parodi, un chico de Pando, que hacía poco como regalo de cumpleaños había recibido una guitarra eléctrica de parte de sus abuelos. El chico salió del liceo, se dirigió a la farmacia de su familia y recibió la sorpresa, aquel instrumento que apenas sabia como agarrar. Parodi y sus amigos, escuchaban mucho Punk español que un compañero de su colegio, Juan XXIII, conseguía por parte de su padre diplomático. Al mismo tiempo, comenzaban a conocer el sonido de Ramones, Sex Pistols, The Clash, y una serie de otras bandas que hacia un tiempo eran símbolo de rebeldía.

Toda una generación comenzó a sentirse excluida y poco identificada con el canto popular que por aquellos años comenzaba a revivir y a ocupar más lugar en los espectáculos y los medios de difusión de la mano de las grietas que comenzaban a generarse en el régimen.  Al mismo tiempo la sofisticación de las propuestas de fusión de rock y jazz eran rechazadas por los adolescentes de la época.

El lema Punk, "hazlo tu mismo y como puedas", comenzaba a calar hondo en aquellos jóvenes  que se sentían excluidos, estimulando  la inhibición, habilitando a realizar sus primeros acordes, básicos, elementales y desenfrenados,  con la distorsión como característica. Es así que Gustavo Parodi forma Los Estómagos con sus amigos, Fabián "Hueso" Hernández en el bajo, Gustavo Mariott en batería y la voz de Gabriel Peluffo .  Con esta formación comenzarían un periplo de presentaciones y concursos, que los ubicaría como los pioneros de esta nueva propuesta que nacía.

Por esa misma época los hermanos Musso y Santiago Tavella comenzaban sus primeros pasos con una propuesta de humor absolutamente innovadora, que terminaría pocos años después en El Cuarteto de Nos. En esta última línea aparecerá la propuesta de los Tontos con letras que apelan al humor absurdo e irónico, con una clara influencia de Leo Masliah pero en clave rock.

También aparecen bandas influenciadas por el Hard Rock, como Acido, propuestas reggae como Franco Francés o propuestas más tecno-pop como las de Zero.

Pero sin duda son las bandas de corte y estética Punk las que más abundan, y que se suman a la propuesta llegada desde la ciudad Canaria, es el caso de Traidores, liderados por Juan Casanova, que debutarían en un concierto de Los Estómagos usando los instrumentos de la banda.

Aquel movimiento artístico comenzó a crecer, a tomar forma estética, en base a prendas de cueros, crestas, pelos largos, caravanas, tatuajes, jeans rotos y la ubicación geográfica en diferentes barrios de Montevideo, fundamentalmente las zonas de Pocitos, Parque Rodo y Cordón como ámbitos de reunión.

Está claro que este grupo de músicos que nunca fue orgánico, ni premeditado, que carecía de conciencia de clase, y de sentido de pertenencia partidaria, que mas bien fue espontaneo y desorganizado, fue si un promotor de sonidos y estéticas que buscaron romper una herencia maldita de la dictadura, una subjetividad reprimida.

Aquel espacio de pocos, devino en un fenómeno de masas, y con esto la oportunidad de vender discos, generar un circuito de lugares donde tocar, medios donde difundir  y espacios en la agenda publica para atender las nuevas necesidades de ese público emergente. Aquella alta demanda y el éxito de las bandas fundacionales dieron paso a nuevas propuestas como es el caso de Neoh 23, ADN, Alvacast, Cross,  La Tabaré River Rock Band y más tarde ejemplos como La Chancha Francisca entre otros.

En 1985 Los Estómagos editan Tango que me hiciste mal y comienza una carrera discográfica que depara cuatro discos en total y la apertura para que nuevas bandas comiencen a caminar la experiencia de un estudio de grabación. Aquel disco contiene 11 temas como "Gritar", "Ídolos", "Torturador", y "Fuera de Control", que había sido editado en simple unos meses antes

Los oriundos de Pando participan con el tango "Cambalache" en versión punk,  de la aparición ese mismo año de la ensalada Graffiti, donde también graban Traidores, Los Tontos, Neoh 23, ADN y Zero de la mano de Alfonso Carbone, uno de los productores claves de este periodo.

Traidores editan en 1986 "Montevideo agoniza" y durante los 80 editaran dos discos más. Los Tontos liderados por Renzo "Teflón" editan su discos homónimo y serán la banda más exitosa con su tema “el himno de los conductores imprudentes”, luego llegarían dos placas antes de terminar la década.

Pero la mala organización, la falta de superación artística, los discos mal grabados, lo poco profesional del medio, la actitud amateur de las bandas y sus músicos poco preparados, terminaron por sucumbir a fines de la década. Al mismo tiempo, la mengua en la euforia por la reapertura democrática,  la desilusión de la población por la falta de respuesta a sus necesidades por parte de la clase política, todo termino en un público harto y más exigente.

Pero igualmente la generación Graffiti , mas allá de sus carencias, fue clave como proveedora de metáforas para razonar la vida en la ciudad por parte de los jóvenes y redefinió el vinculo de esa generación y las siguientes con la música, donde la mayoría no solo la consume, sino que también produce y la genera, vive el rock y a veces también lo sufre, pero las más, lo disfruta.

Marcelo Cazzolli